La sensórica LiDAR permite a la maquinaria autónoma ‘ver’ su entorno en 360°, detectar obstáculos y personas, y detenerse de forma controlada antes de que haya riesgo.
Con zonas de seguridad configurables, la máquina reduce la velocidad o se para según quién o qué haya cerca. Esto baja de forma medible la siniestralidad y los daños a mercancía.
La seguridad no es un extra: es el eje de cada proyecto que implantamos. Diseñamos los flujos para que la tecnología y las personas convivan sin fricción.